El Parque del Pueblo (人民公园), fundado en 1911, es lo más cercano que Chengdu tiene a una postal viviente de la vida local. En cualquier mañana soleada, el parque está lleno de abuelos bailando, jugando al ajedrez, cantando ópera y, lo más famoso, sentados horas con una taza de jazmín en la Casa de Té Heming.
La casa de té Heming
Heming ("Canto de la Grulla") fue fundada en 1923 y es la casa de té más auténtica de Chengdu. Hileras de sillas de bambú y mesas de madera bajo un cedro gigante. Pagas una vez (15–30 yuanes), te sirves agua caliente en tu propio cuenco con tapa y te quedas toda la tarde. Los hombres ancianos traen jaulas de pájaros y periódicos. Es la respuesta de Chengdu a un pub londinense o un café parisino: un lugar para sentarse.
Otros rincones
- Monumento a la protección del ferrocarril de 1911: el levantamiento que desencadenó la Revolución de Xinhai
- Lago pequeño con patos de pedales: 40 yuanes la hora
- Rincón de caligrafía: ancianos escriben poemas Tang en el suelo con agua; mira, no molestes
- Escenario de ópera al aire libre: música folk por las tardes
Información práctica
- Dirección: Shaocheng Road 8, Distrito Qingyang, al oeste de la Plaza Tianfu
- Metro: Línea 2 o 4 hasta Tianfu Square, salida H, 5 minutos; o Línea 2 hasta People's Park, salida D
- Horario: parque 6:00–22:00; casa Heming 7:30–21:00
- Coste: entrada libre; té 15–35 yuanes; tapas 10–20 yuanes
- Duración: 2–3 horas; quédate más si quieres la inmersión
- Mejor época: mañana de fin de semana, todas las mesas ocupadas; tardes de entre semana más tranquilas
Consejos para extranjeros
Pide té de jazmín, el clásico de Chengdu. Siéntate, no te precipites. El maestro del té rellenará tu taza con una tetera de cobre de pico largo, no retrocedas. Si te invitan a una partida de ajedrez, únete. No es una atracción turística, es donde vive la gente. Es la mejor pausa de 90 minutos entre visitas.
Moverse por Chengdu. El metro cubre la mayoría de los sitios céntricos; compre una tarjeta Yangchengtong o use el código QR de Alipay/WeChat en su teléfono. El taxi arranca en 8 yuanes y es barato según los estándares occidentales, pero Didi (el Uber chino) es aún más cómodo y muestra la tarifa por adelantado. El autobús cubre todo, pero va lleno. Para excursiones a Dujiangyan, Monte Qingcheng o Anren, reserve en la recepción de su hotel o por la app del tren interurbano. El centro se puede recorrer a pie, pero el calor y la humedad del verano le agotarán: programe una pausa del té por la tarde. El inglés se habla en hoteles grandes y sitios turísticos, pero casi no en el resto; descargue una app de traducción y lleve una tarjeta con la dirección del hotel en chino para mostrar al taxista. Lleve su pasaporte, pues se exige en museos y trenes de alta velocidad.
Dinero, seguridad y etiqueta. Chengdu es una de las grandes ciudades más seguras de China; la delincuencia violenta contra turistas es rara. Aun así, vigile su bolso en los autobuses llenos y en Jinli o Kuanzhai. El pago móvil domina: la mayoría de los puestos pequeños aceptan Alipay o WeChat Pay incluso para tapas de 5 yuanes, pero lleve efectivo (billetes de 100 yuanes) para templos remotos y taxistas mayores. No se propina. En los templos, vista con modestia (hombros y rodillas cubiertos) y no apunte a las estatuas con el dedo. La comida sichuanesa es genuinamente picante-numbing; si no aguanta, pida buguo la (sin picante) o la salsa aparte. Bote agua embotellada; no beba del grifo.